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28/9/16

Los problemas crecen

Recuerdo una serie de mi infancia que se llamaba como el título de este post, era bastante simpática y explicaba el día a día de una familia con sus hijos, los cuales van haciendose mayores y van cambiando los problemas dentro de sus vidas.

En este caso el problema son las necesidades fisiológicas de Lina, la pobre sabe controlar perfectamente sus esfinteres dentro de casa, pero claro, el problema no lo tengo "dentro" de la casa, lo tengo en el patio, desde pequeña hemos seguido la pauta de dejarla en el patio mientras nos vamos a trabajar y después de un año, ella acepta perfectamente pasar periodos de varias horas sola en el patio, con sus juguetes, con su comida, agua, etc. 
Pero ahora viene mi problema y es que ha tomado como lugar para hacer sus necesidades el patio de la casa, ahora nos encontramos que si dejamos la puerta abierta, ella cuando siente necesidad no duda en hacer sus pis en el patio, aunque normalmente lo hace cuando no estamos con ella y nos es imposible corregirla.

En principio tengo varias opciones para corregir ese comportamiento:
Opción 1, dejarla dentro de una jaula, pero ahora mismo no tengo ninguna y tendría que hacer un entrenamiento previo de aclimatación a quedarse dentro de la jaula sin lloros ni problemas.
Opción 2, ponerle pañales mientras la dejamos sola, pero claro, estamos condicionados a tener que enseñarla a no romperse el pañal cuando se quede en el patio.
Opción 3, dejarla atada con una correa o cadena, la ventaja es que ya la hemos enseñado previamente a esperar atada, pero en periodos cortos, para poder dejarla en la puerta de un comercio mientras nosotros compramos.

Esta opción es la que he tomado por fin y lleva una noche y una tarde quedándose atada, con buenos resultados por ahora, veremos a ver como evoluciona la perrita y si no es demasiado difícil quitarle ese hábito.

17/5/16

Cuidado con las correcciones

Ojo al corregir a nuestro perro/a.

Esto puede parecer básico a la hora de adiestrar y educar a nuestra mascota, pero existen muchas cosas que hacemos inconscientemente y que más que ayudar, empeoran las cosas.

Cuento lo que me ha pasado a mí con Lina, en ocasiones llegamos algo más cansados o estresados del trabajo, del día, alguna situación que nos altera, etc; eso puede provocar que nuestras correcciones o llamadas de atención sean mal "dosificadas" y eso mismo me está pasando a mí. Todo esto va en función del carácter del animal y si es más sumiso o menos.

Vereis, en una corrección a Lina sobre el pipí en el patio, mi tono de voz fué algo más alto de lo normal y llegué a zarandear un poco por el pliegue del cuello en la corrección, esto ha provocado que ahora en el patio, cuando Lina me nota algo más tenso, arisco o lo que sea que ellos noten en nuestro lenguaje corporal, se comporte de forma muy sumisa e incluso adopte una posición de protección ante un posible golpe.

Con esto me gustaría llamar la atención sobre la intensidad de nuestras correcciones u ordenes, antes que nada debemos tener muy en cuenta el carácter de nuestra mascota y su predisposición a obedecer.

2/2/16

Si tienes hijos pequeños

Para intentar que la convivencia no se nos escape de las manos, tenemos que darle a los niños pequeños algunas pautas para que ellos también aprendan a respetar el espacio físico de nuestra mascota, son simples detalles que evitarán algunos encontronazos futuros.
Como puse en una entrada anterior yo opté por dejar que mis hijos interactuaran libremente con Lina desde muy pequeña, una vez que hemos llegado al punto en que Lina está totalmente acostumbrada a nosotros, actuando de forma sumisa y controlada en todo momento es tiempo de marcarle a los niños unas pautas de actuación con nuestra mascota. En mi caso mis hijos tienen 5 y 2 años, por lo que he optado por unos dibujos y unas ligeras frases que el hermano mayor le lee a su hermana pequeña.

18/1/16

Perros y niños pequeños.

Normalmente suele ser un tema preocupante a la hora de tener un perro en la familia el hecho de tener niños pequeños en casa, incluso bebes, pero la realidad muchas veces es muy diferente a la imagen que tenemos en mente, tanto para lo bueno como lo malo.

Por un lado tenemos que tener en cuenta que los perros son animales jerárquicos, que no dudan ni un segundo en buscar su lugar dentro de la manada (familia) y que dependerá de diversos factores.

Si el perro está bien socializado y tiene claro cual es su estatus dentro de la familia no tendremos más problemas que los propios de la convivencia, personalmente he decidido que mis niños puedan actuar libremente con Lina, le hacen de todo, la cogen, le tiran del pelo, golpes, juegos, etc...

En caso de tener alguna duda, lo mejor es que un profesional nos ayude y oriente sobre el camino a tomar.